Tras
alzar dos Bundesligas seguidas los borusser se plantaron en la final
de la Champions League, pero cayeron en el último minuto ante los
bávaros
El
Bayern Múnich ha hecho de Alemania un coto inexpugnable en los
últimos años, un equipo al que prácticamente nadie le podía
toser. Su grandeza, su músculo económico y su experiencia en las
cotas altas hacen de los bávaros un equipo casi imposible de
superar, por lo menos en cuanto a carreras de resistencia como la
Bundesliga se refiere.
Pero a
principios de la presente década, el Borussia Dortmund de
Jürgen Klopp se convirtió en más que una alternativa al Bayern
Múnich en Alemania. De la mano del extécnico del Mainz 05,
el BVB logró conquistar dos Bundesligas consecutivas, en la 2010/11
y la 2011/12, la última de ellas aderezada además con una DFB
Pokal para completar un maravilloso doblete.